Rusia ataca Ucrania con misiles horas después de reunión Putin-Witkoff: al menos 7 muertos y 15 heridos
Rusia lanzó misiles balísticos contra Kiev, Kharkiv, Sumy, Zaporiyia y Donetsk dejando 7 muertos y 15 heridos, horas después de la reunión diplomática entre Witkoff y Putin en San Petersburgo.

Rusia lanzó un nuevo ataque con misiles balísticos contra varias ciudades ucranianas durante la madrugada del jueves 22 de octubre de 2026, dejando al menos 7 muertos y 15 heridos en cuatro regiones del país. El bombardeo ocurrió apenas horas después de que el enviado especial del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, se reuniera durante tres horas con Vladimir Putin en San Petersburgo en el marco de las negociaciones de paz.
Las regiones golpeadas por los misiles rusos
Según los reportes oficiales ucranianos, los misiles impactaron en múltiples puntos del territorio:
- Sumy (noreste): 1 muerto
- Kharkiv (noreste): 1 muerto
- Zaporiyia (sureste): 3 muertos
- Donetsk (este): 2 muertos
- Kiev: 15 heridos, según el alcalde Vitali Klitschko. Los misiles dañaron la infraestructura del metro en el puente Pivdenny y obligaron a restringir el tránsito entre sectores de la capital.
La Fuerza Aérea ucraniana emitió alertas anticipadas ante el lanzamiento de misiles balísticos hacia Kiev, instando a la población civil a refugiarse en los sótanos y refugios habilitados. Los servicios de emergencia desplegados en las zonas afectadas trabajaron durante toda la madrugada para atender a los heridos y controlar los daños en infraestructuras críticas.
El ataque llega horas después de la reunión Witkoff-Putin
El ataque se produce en un momento de alta tensión diplomática. El miércoles 21 de octubre, el enviado de Trump, Steve Witkoff, se reunió con Vladimir Putin durante aproximadamente tres horas en San Petersburgo, con la participación a distancia de Jared Kushner. Witkoff calificó el encuentro de «constructivo» pero advirtió que queda «un trabajo importante por hacer».
El enviado había visitado previamente a Volodímir Zelenski en Oslo el martes 21 de octubre, buscando acercar posiciones entre las partes. Según el asesor del Kremlin Yuri Ushakov, Witkoff transmitió a Putin los enfoques de Europa y Kiev, aunque calificó el contenido de «poco sustancial». Trump, por su parte, declaró públicamente que las negociaciones están «cerca de un acuerdo».
Pese al aparente avance diplomático, Rusia ejecutó el ataque sin demora, lo que pone en entredicho las expectativas de un alto el fuego inmediato. El Kremlin había aceptado retomar las conversaciones trilaterales con Washington y Kiev a mediados de noviembre, después de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, enfocadas en las garantías de seguridad para la posguerra.
Rusia también denuncia ataque de drones ucranianos
En paralelo, Moscú denunció el lanzamiento de drones por parte de Ucrania. Según el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, se lanzaron aproximadamente 630 drones, de los cuales 163 apuntaban hacia la capital rusa. Las defensas antiaéreas rusas interceptaron la mayoría, aunque dos personas resultaron heridas en Moscú. El gobernador de la región de Tula informó que las defensas derribaron 70 drones; en la región de Lipetsk, un hombre resultó herido.
Más de un año de negociaciones sin resultado definitivo
El intercambio de ataques del 22 de octubre ilustra la profunda contradicción entre los contactos diplomáticos y la realidad en el campo de batalla. Más de un año de negociaciones intermediadas por Washington no ha logrado un avance decisivo que detenga las hostilidades. La liberación del ciudadano estadounidense Stephen Hubbard —un profesor jubilado de más de 70 años detenido por supuestamente combatir con las fuerzas ucranianas— fue presentada como un gesto de buena voluntad por el Kremlin, y Witkoff la celebró. Sin embargo, Trump decidió aplazar las sanciones contra la maquinaria bélica rusa argumentando que su imposición habría puesto en riesgo esa liberación.
En el horizonte se habla de una posible cumbre entre Putin, Trump y Xi Jinping en Shenzhen el próximo mes, aunque Zelenski ha acusado a Trump de presionar a Ucrania para que capitule mientras se avanza en ese formato que excluye a Kiev.
El patrón de los ataques rusos no cede
El ataque del 22 de octubre sigue el patrón de los últimos meses: Rusia continúa golpeando infraestructura civil, militar y de transporte en múltiples frentes de forma simultánea, mientras mantiene activas las vías diplomáticas. El uso reiterado de misiles balísticos —más difíciles de interceptar que los de crucero— contra ciudades como Kiev demuestra la voluntad de Moscú de mantener la presión máxima sobre la población ucraniana incluso en momentos de conversaciones.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto. Ucrania ha pedido reiteradamente a sus aliados occidentales mayor suministro de sistemas de defensa antiaérea para hacer frente a los misiles balísticos, cuya interceptación requiere tecnología de mayor complejidad que los drones o los misiles de crucero convencionales.

