Zelenski acusó a Trump de presionar a Ucrania para que capitule mientras Putin propone una cumbre con Xi Jinping
Zelenski acusa a Trump de buscar la capitulación de Ucrania tras el alivio de sanciones a Rusia y el pacto del diésel. Putin plantea una cumbre con Xi.

La relación entre Washington y Kiev atraviesa su momento más tenso. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que el gobierno de Donald Trump ha tomado medidas para empujar a su país a capitular ante Rusia, apenas días después de que la Casa Blanca suspendiera nuevas sanciones contra Moscú a cambio de un acuerdo sobre diésel ruso. En paralelo, el Kremlin explora una cumbre trilateral entre Vladímir Putin, Trump y Xi Jinping que dejaría fuera a Ucrania.
«Creo que se han tomado medidas para convencer a Ucrania de que capitule», declaró Zelenski en una entrevista con Bloomberg, citada por elDiario.es. «Ahora nos esperan días peligrosos de cara a las elecciones», añadió, en referencia a los comicios de medio mandato en Estados Unidos del 3 de noviembre.
La suspensión de la Ley Lindsey Graham
El detonante fue la orden ejecutiva firmada por Trump el viernes 16 de octubre, que dejó sin efecto la aplicación de las sanciones previstas en la Ley Lindsey Graham, aprobada por el Congreso en septiembre y bautizada en honor al fallecido senador republicano, uno de los mayores defensores de Ucrania en el Capitolio. La norma faculta al presidente a imponer aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y gas ruso, además de sanciones a funcionarios, oligarcas e instituciones financieras de Rusia.
La decisión llegó tras el acuerdo anunciado por Trump el 9 de octubre, después de una llamada con Putin, por el cual Rusia colocará volúmenes de diésel en los mercados internacionales para aliviar los precios de los combustibles. El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó el sábado que se trata de una suspensión de 60 días para analizar sus efectos, y la vinculó con el impacto en los precios de la energía de la guerra de Estados Unidos con Irán y de los ataques de los hutíes de Yemen contra Arabia Saudita.
Trump defendió la medida en Truth Social: «Mi decisión sobre Rusia es muy sencilla», escribió, y sostuvo que Moscú «está haciendo muy poco, si es que hace algo, para ayudar a la República Islámica de Irán». También arremetió contra el mandatario ucraniano: aseguró que Zelenski «no quiere poner fin a esta guerra, y probablemente nunca lo quiso», y que «podría haber conseguido un acuerdo mejor hace dos años que el que puede conseguir ahora».
Refinerías, misiles Patriot y Starlink
En el centro del choque están los ataques ucranianos contra refinerías rusas. Washington pide a Kiev que los detenga porque encarecen el diésel en el mercado mundial. Zelenski asegura que Estados Unidos ha ralentizado el servicio de Starlink utilizado por sus tropas y ha retrasado los envíos de interceptores Patriot. Según el mandatario, su país recibe actualmente 12 interceptores al mes, unas cuatro veces menos que durante la administración de Joe Biden, y ahora mediante compra y no como ayuda militar.
Kiev ofreció un intercambio: «Mi último modelo era: no atacamos el diésel ruso, ustedes nos dan misiles para proteger nuestras instalaciones», explicó Zelenski. Ucrania considera legítimos esos ataques por los ingresos que generan para la maquinaria bélica rusa. Según Euronews, Washington habría amenazado con suspender el intercambio de inteligencia, algo que Rubio ha negado.
La cumbre que propone Putin
Según el Wall Street Journal, que cita a personas al tanto de las conversaciones, Putin propuso a Trump en la llamada del 9 de octubre una reunión con Xi Jinping al margen de la cumbre de APEC en Shenzhen, prevista para el 18 y 19 de noviembre, para negociar el fin de la guerra. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que hay conversaciones en curso, aunque no existe acuerdo sobre la reunión ni su agenda. Un alto funcionario estadounidense indicó que Trump no ha aceptado asistir, aunque podría ser receptivo. No hay indicios de que Ucrania vaya a participar, y Kiev rechaza el formato porque considera que solo prolongaría la guerra.
Bombardeos y rechazo en el Congreso
Mientras tanto, la guerra continúa. En un ataque nocturno, Rusia lanzó 16 misiles balísticos y más de 200 drones contra Kiev y su región, dañó más de diez instalaciones energéticas y dejó al menos 550.000 hogares sin electricidad, de acuerdo con Euronews. «Putin no solo no quiere acabar con esta guerra, ni siquiera quiere dar ningún paso hacia la desescalada», escribió Zelenski en X.
En Washington, legisladores de ambos partidos criticaron la orden ejecutiva. El demócrata Gregory Meeks, de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, presentó un proyecto de ley bipartidista para prohibir el acuerdo de importación de diésel ruso. El equipo de Zelenski, por su parte, negocia un nuevo encuentro con los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, previsto para finales de esta semana.
El desenlace tendrá efectos más allá de Europa: el precio del diésel incide directamente en el transporte y los alimentos en América Latina, Estados Unidos y España, por lo que el pulso entre Washington, Moscú y Kiev se sigue de cerca en toda la región.

