Ataque con drones en mercado de Abyei deja al menos 153 muertos en zona disputada entre Sudán y Sudán del Sur
Dron ataca mercado en Abyei: al menos 153 muertos en zona disputada entre Sudán y Sudán del Sur; la ONU condena los implacables ataques en la región.

Un devastador ataque con drones destruyó un concurrido mercado en la región de Abyei, zona disputada entre Sudán y Sudán del Sur, dejando al menos 153 personas muertas y aproximadamente 8.000 desplazadas. El ataque, atribuido por las autoridades locales al ejército sudanés, es uno de los más letales registrados en el actual conflicto civil sudanés y ha generado una condena inmediata de la Organización de las Naciones Unidas.
Qué ocurrió
El lunes 19 de octubre de 2026, alrededor del mediodía hora local, varios drones impactaron contra un mercado de combustible en la región de Abyei, al norte de la ciudad principal del mismo nombre. Testigos presenciales describieron cinco grandes explosiones que desencadenaron un incendio de grandes proporciones en el mercado, que a esa hora estaba lleno de civiles.
«Vi cinco explosiones enormes. El fuego se propagó de inmediato por todo el mercado», relató un testigo a Reuters. El mismo testimonio señala que en el lugar no había señales de combatientes uniformados de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) ni de ningún otro grupo armado al momento del ataque.
Las llamas dificultaron gravemente las labores de rescate: según el ministro de información interino de Abyei, Yohana Akol Ngor, algunos cuerpos quedaron reducidos a cenizas, lo que complica el conteo definitivo de víctimas. La cifra de muertos, que inicialmente se reportó en 73, ascendió a 153 durante la jornada del martes 20 de octubre, y se espera que siga aumentando.
El blanco del ataque
Tres fuentes diplomáticas, un trabajador humanitario y un experto en conflictos confirmaron a Reuters que los drones impactaron un depósito de combustible dentro del mercado, que según estas fuentes había sido utilizado previamente por el RSF para abastecer a sus tropas en la zona. No obstante, el ministro Ngor negó rotundamente la presencia del RSF en Abyei, y Reuters no pudo verificar de forma independiente ninguna de las dos versiones.
Las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) no respondieron a las solicitudes de comentarios. Tampoco lo hizo el RSF.
Reacciones internacionales
La respuesta internacional no se hizo esperar. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, condenó los ataques con drones en Abyei y otras partes de Sudán, y declaró que la organización está «alarmada por los implacables ataques con drones en todo el territorio sudanés». La ONU exigió el cese inmediato de los ataques contra la población civil.
Sudán del Sur, por su parte, convocó al embajador sudanés en protesta formal ante el ataque. El gobierno sursudanés ha declarado en reiteradas ocasiones que no ha tomado partido en el conflicto entre las SAF y el RSF, pero el ataque en Abyei —territorio que ambos países reclaman como propio— pone a Juba en una posición extraordinariamente delicada.
Médicos Sin Fronteras (MSF) informó que su personal estaba atendiendo a más de 20 heridos, varios de ellos con quemaduras graves, en el Hospital Ameth Bek, situado en la zona. La organización alertó sobre la magnitud del desastre humanitario y la falta de recursos médicos suficientes para atender a todos los afectados.
Contexto: dos años de guerra y escalada de drones
La guerra en Sudán estalló en abril de 2023 cuando las Fuerzas Armadas del país (SAF) y el RSF —una fuerza paramilitar que fue clave durante el gobierno de Omar al-Bashir y que luego participó en la transición— rompieron su alianza y comenzaron a combatirse abiertamente. El conflicto ha generado una de las peores crisis humanitarias del planeta: más de 10 millones de desplazados internos, decenas de miles de muertos y el colapso prácticamente total de los servicios públicos en amplias zonas del país.
En las últimas semanas, los ataques con drones se han intensificado de forma alarmante. El grupo de derechos Emergency Lawyers atribuyó decenas de muertes en la ciudad de al-Muglad los días 17 y 18 de octubre al ejército sudanés. El 10 de octubre, un ataque aéreo cerca de la frontera con Egipto mató a más de 70 mineros artesanales. Chad ha denunciado formalmente que el ejército de Sudán ha realizado ataques con drones en su propio territorio, acusación que Jartum ha rechazado.
La región de Abyei ocupa un lugar especialmente sensible en este conflicto. Rica en petróleo y reclamada tanto por Sudán como por Sudán del Sur, está administrada conjuntamente bajo mandato de Naciones Unidas. En mayo de 2026, la Fuerza Interina de Seguridad de la ONU para Abyei (UNISFA) ya había advertido que la creciente presencia del RSF en la zona estaba aumentando la inseguridad para los civiles y que los retrasos en resolver el estatus final de la región ponían en riesgo a la población.
Una masacre que se suma a otras recientes
El ataque al mercado de Abyei se produce apenas días después de otro bombardeo que el pasado domingo 18 de octubre dejó unos 80 muertos en la localidad de al-Dibab, en Kordofán Occidental. Ambos incidentes forman parte de una escalada que la ONU y las organizaciones humanitarias califican de inaceptable e indiscriminada contra la población civil sudanesa.
Desde el inicio de la guerra, la guerra en Sudán ha matado a más de 60.000 personas según estimaciones de organizaciones internacionales —aunque la cifra real podría ser mucho mayor, dada la dificultad para acceder a las zonas de conflicto— y ha provocado la mayor crisis de desplazados del mundo, por encima incluso de Ucrania.
La comunidad internacional ha fracasado hasta ahora en imponer un alto el fuego duradero. Las negociaciones auspiciadas por la Unión Africana, Arabia Saudí y Estados Unidos han naufragado en múltiples ocasiones. El ataque al mercado de Abyei podría aumentar la presión internacional sobre ambas partes, aunque los antecedentes recientes ofrecen pocas razones para el optimismo.
Fuentes: Reuters, TimesLive, Medecins Sans Frontieres, ONU.

