Estados Unidos
Venezolano baleado por ICE en Texas reunía fondos para su hijo con parálisis cerebral
El venezolano baleado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Texas, Wilber Garcés, reunía recursos para su hijo con parálisis cerebral, según relató su madre, Flor Pérez, al medio Telemundo.
Desde su vivienda en Barquisimeto, estado Lara, Pérez reveló que desconoce el paradero y el estado de salud de su hijo, quien fue retenido por los funcionarios durante un procedimiento en el que, según el relato del venezolano, también resultó afectado su vehículo. «Él me dijo: mamá, me ha detenido la migra, pero me dieron un tiro y me chocaron el carro. La angustia se le veía en el rostro. No era tanto por la detención, sino por el tiro. Decía que había sido en la espalda, pero no se le veía» , relató la madre al medio local.
Según Pérez, Garcés logró comunicarse con ella segundos después de haber recibido el disparo. Posteriormente, la madre perdió contacto con su hijo.
Una travesía migratoria marcada por la adversidad
Pérez explicó que Wilber emigró de Venezuela en 2018 junto a ella. Inicialmente, la familia partió hacia Perú. Posteriormente ambos se trasladaron a Ecuador y Garcés regresó a Perú en 2023. Más tarde, emprendió la ruta migratoria por el Darién hasta llegar a Estados Unidos.
La madre detalló que los esfuerzos de su hijo estaban destinados a sostener a su familia y ayudar a su pequeño hijo, quien presenta parálisis cerebral. «Mi hijo desde pequeño ha sido trabajador. Somos tres y también por su hijo que necesita una férula y él estaba reuniendo para eso» , contó.
El hijo de Garcés, según explicó, todavía desconoce la situación de su padre y tampoco sabe cuándo podrá volver a comunicarse con él. La familia permanece a la espera de información sobre el paradero y las condiciones en las que se encuentra Garcés, mientras Pérez intenta conocer qué ocurrió durante la intervención de los agentes migratorios en Texas.
Estados Unidos
Trump y Delcy Rodríguez sellan el deshielo con un encuentro histórico en Nueva York
Era el encuentro más esperado del día. El abrazo entre los líderes de los dos países considerados acérrimos enemigos desde hace casi tres décadas. Donald Trump y Delcy Rodríguez, presidentes de Estados Unidos y Venezuela, se han visto a última hora del martes, según ha confirmado la Casa Blanca, en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU. Ambos sellan así el deshielo entre sus países. Pero no lo hacen desde una relación de igualdad, sino de subordinación absoluta de Caracas a Washington. Se trata de la primera entrevista entre un presidente de Estados Unidos y un líder chavista desde la que tuvieron Bill Clinton y Hugo Chávez en 1999, además de una breve charla en una cumbre entre Barack Obama y Nicolás Maduro en 2015 en Ciudad de Panamá.
La reunión tuvo lugar en el hotel Lotte New York Palace, en el marco de una recepción ofrecida por Trump a líderes extranjeros. También participaron altos cargos estadounidenses como los secretarios de Estado, Marco Rubio, y del Tesoro, Scott Bessent, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete Stephen Miller. El encuentro se celebró a puerta cerrada y sin acceso de la prensa.
Al llegar a la sede de la ONU el martes, Rodríguez dijo que aterrizaba en Estados Unidos «de pie, caminando, frente en alto». Poco después, asistió impertérrita a un discurso en el que Trump sacó pecho por una operación militar «masiva» para detener al «dictador fuera de la ley y auténtico criminal, Nicolás Maduro». El expresidente venezolano estaba muy cerca de donde se hablaba de él, a unos 20 minutos en coche, en la cárcel de Brooklyn donde duerme desde su salida forzada del poder el pasado 3 de enero.
Pero de lo que más orgulloso pareció el republicano es del acuerdo anunciado en septiembre para hacerse con acceso privilegiado a más del 20% de las reservas petroleras del país sudamericano. «Si sumamos a Estados Unidos y a Venezuela, tenemos más del 60% del petróleo del mundo. Así que es, tal vez, el mayor acuerdo. Fue una guerra, pero es, quizás, el mayor acuerdo jamás realizado. Al vencedor le corresponde el botín», dijo.
El escenario donde todo esto ocurría no podía ser más simbólico. En la sede de la ONU pronunció Chávez, el líder de la revolución bolivariana que llegó al poder en 1998, la archiconocida frase de «Aquí huele a azufre». La dijo en la Asamblea General de 2006, después de que hablara el presidente George W. Bush. «Ayer estuvo el diablo aquí, en este mismo lugar, huele a azufre todavía, en esta mesa, donde me ha tocado hablar», aseguró Chávez, unas palabras mil veces repetidas y caricaturizadas.




Maduro, sucesor de Chávez tras su muerte en 2013, retomó el tono belicoso. La última vez fue en 2018, durante el primer mandato de Trump. Incluso la propia Rodríguez, que hoy insiste en la necesidad de tender puentes con el amigo americano, lanzó también desde la ONU ataques durísimos contra Estados Unidos y contra Trump. En 2019 calificó las sanciones de Estados Unidos como una forma de «terrorismo de Estado» que ya no usa bombas, sino bancos y aseguradoras; acusó al republicano de haber «estirado sus garras imperiales» contra Cuba; dijo que pueblos como el venezolano no tenían acceso a una maquinaria mediática al servicio del «hegemón» mundial y sus satélites; y pidió a Washington menos arrogancia y más tolerancia hacia las naciones libres. Hoy, esas palabras parecen muy lejanas.
Nada más aterrizar el pasado domingo, la líder del régimen chavista mostró su disposición a no dar problemas. «Llegamos a Nueva York con la firmeza y la esperanza de un pueblo que cree en el encuentro y la unión entre las naciones», escribió la antigua vicepresidenta de Maduro. «En la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Venezuela estará presente para llevar su voz y defender sus principios, con una agenda de trabajo basada en el respeto, la cooperación y el entendimiento. […] Somos un país que apuesta por la paz, el diálogo y la construcción de caminos comunes», añadió. Unas palabras muy alejadas de las que decía ella misma y sus antiguos jefes, Maduro y Chávez.
Estados Unidos
Agente de ICE acusado de disparar a venezolano y mentir en informe comparece ante tribunal en Minnesota
Christian Castro, el funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) señalado por abrir fuego contra un ciudadano venezolano y falsear los hechos durante un procedimiento migratorio en Minneapolis, se presentó este jueves ante un tribunal tras su reciente detención.
Castro enfrenta cuatro acusaciones en el estado de Minnesota, que incluyen cargos por agresión y por rendir un falso testimonio sobre un incidente ocurrido el 14 de enero. En dicha fecha, el agente disparó contra el joven venezolano Julio Sosa Celis, de 24 años de edad, impactándolo en una pierna y, posteriormente, redactó un informe oficial donde mintió al asegurar que tanto la víctima como otro migrante lo habían atacado utilizando una pala y un palo de escoba.
Disputa legal entre Texas y Minnesota
Este proceso judicial cobró relevancia tras permanecer detenido por más de tres meses en Texas, lo que derivó en una tensa disputa legal entre las autoridades de ese estado y las de Minnesota, quienes exigían su extradición para que enfrentara los cargos estatales. El gobierno texano, bajo la administración del republicano Greg Abbott, dificultó el traslado y el agente recuperó su libertad a finales de agosto.
El suceso ha evidenciado nuevamente la marcada división política entre Texas, aliado de las políticas migratorias del presidente Donald Trump, y Minnesota, de tendencia demócrata. Tras viajar desde Texas, Castro fue arrestado el miércoles y pasó la noche en la cárcel del condado de Hennepin, presentándose este jueves a la audiencia vistiendo el uniforme naranja reglamentario.
Fianza de 400.000 dólares y cargos federales
Según reportes de la cadena KARE 11, se le ha impuesto una fianza de 400.000 dólares sin condiciones. La fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, calificó esta comparecencia como un paso fundamental para garantizar la rendición de cuentas por el tiroteo. «El señor Castro tiene derecho a un juicio justo y lo tendrá; pero nuestro compromiso de exigirle responsabilidades será tan firme como lo ha sido desde el principio» , afirmó la fiscal.
Adicionalmente, el agente enfrenta seis cargos de carácter federal, entre ellos, por haber proporcionado declaraciones falsas a los investigadores del caso.
Operación ‘Metro Surge’ y las víctimas mortales
Es importante recordar que Sosa fue una de las tres personas baleadas por agentes migratorios durante la denominada operación ‘Metro Surge’ , un despliegue masivo en Minneapolis que resultó en enfrentamientos con la población civil. En el mismo operativo, las víctimas Renée Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, perdieron la vida a causa de los disparos efectuados por los agentes, lo que ha generado un intenso debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias en Estados Unidos.
Estados Unidos
Trump buscaría reunirse con Delcy Rodríguez en la ONU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca reunirse con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, la próxima semana al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, según informó el diario Axios. De confirmarse, sería el primer encuentro entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años .
Una agenda diplomática cargada
Trump tiene previsto pronunciar su discurso ante la Asamblea General el martes y reunirse con líderes del Golfo Pérsico para abordar la guerra en Irán. Sin embargo, según fuentes consultadas por Axios, el mandatario también quiere encontrar un espacio para mantener una reunión bilateral con Rodríguez . El pasado domingo, Trump ya había declarado a periodistas a bordo del Air Force One que existía la posibilidad de reunirse próximamente con la líder venezolana .
Un encuentro histórico tras años de ruptura
De concretarse, el encuentro marcaría un hito en las relaciones bilaterales. El último cara a cara entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano fue la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015 en Panamá . Desde entonces, las relaciones entre ambos países atravesaron un largo periodo de tensión que culminó con la ruptura diplomática en 2019.
El restablecimiento de las relaciones se produjo el 5 de marzo de 2026, cuando ambos gobiernos anunciaron la reanudación de los vínculos diplomáticos y consulares tras un proceso de diálogo . El Departamento de Estado de EE.UU. señaló entonces que la medida facilitaría «los esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela» .
El acuerdo petrolero como telón de fondo
El mayor ejemplo del acercamiento entre Washington y Caracas se produjo con el histórico acuerdo petrolero anunciado a finales de agosto, que otorga a Estados Unidos el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de las reservas probadas de Venezuela —aproximadamente una quinta parte del total— . El pacto, que se extiende por 25 años e incluye 17 campos petroleros, contempla inversiones superiores a 100.000 millones de dólares y cerca de 19 dólares por cada barril producido para el Estado venezolano .
El acuerdo ha suscitado recelos en sectores que consideran que la Administración de Trump no está impulsando activamente una transición democrática en Venezuela. El expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez, calificó el pacto como «una forma nueva de colonialismo estadounidense» y lo describió como «un acuerdo firmado a espaldas del país que viola la Constitución y cede el control de tierras y petróleo a una potencia extranjera» .
Expectativas ante la posible reunión
Fuentes diplomáticas han indicado que Rodríguez tiene previsto asistir a la Asamblea General y sostener una serie de reuniones de alto nivel durante su visita . El secretario de Estado, Marco Rubio, ya había señalado la semana pasada que un encuentro con la mandataria venezolana «probablemente» tendría lugar si esta asistía a la Asamblea General, y reveló que ambos han conversado «varias veces» desde enero . El escenario en Nueva York se perfila como un momento clave para definir el rumbo de la relación bilateral en los próximos meses.
