Tiroteo irrumpe en la cena de corresponsales de la Casa Blanca: evacúan a Trump y detienen al sospechoso
El Servicio Secreto activó un operativo de emergencia tras escuchar disparos en el Washington Hilton; un agente resultó herido, pero no hay víctimas fatales

Una de las noches más emblemáticas del calendario político y mediático de Estados Unidos terminó envuelta en tensión y caos. La tradicional cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton, fue abruptamente interrumpida por un aparente tiroteo que obligó a evacuar de inmediato al presidente Donald Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance.
El incidente ocurrió cuando la velada apenas comenzaba, en un ambiente que hasta ese momento combinaba formalidad, celebración y expectativa por el discurso presidencial. Sin embargo, lo que prometía ser una noche de encuentros entre periodistas, figuras públicas y miembros del gobierno, se transformó en cuestión de segundos en una escena de emergencia.









Disparos y pánico en pleno evento
De acuerdo con testigos, se escucharon entre cinco y ocho detonaciones dentro o en las inmediaciones del salón principal. La reacción fue inmediata: agentes de seguridad irrumpieron en el recinto y ordenaron a todos los presentes que se tiraran al suelo.
Periodistas vestidos de gala, funcionarios y celebridades buscaron refugio bajo las mesas mientras el pánico se apoderaba del lugar. Algunos gritaban instrucciones, otros intentaban entender qué estaba ocurriendo, mientras el ruido de los disparos y el movimiento de los equipos tácticos marcaban el inicio del operativo de emergencia.
En cuestión de minutos, el Servicio Secreto desplegó un amplio dispositivo de seguridad, bloqueando accesos y tomando control total del edificio. Equipos armados se posicionaron estratégicamente en el salón, especialmente en la zona del estrado donde minutos antes se encontraba el presidente.
Evacuación del presidente y el gabinete
Siguiendo los protocolos de seguridad, Donald Trump fue evacuado junto a su esposa y trasladado a la Casa Blanca. También fueron retirados del lugar altos funcionarios del gobierno, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El resto de los asistentes permaneció por varios minutos dentro del salón, algunos sin poder salir, mientras las autoridades aseguraban el área y verificaban la situación. Posteriormente, se permitió la evacuación progresiva, aunque sin posibilidad de reingreso.
El atacante fue detenido
Horas después del incidente, el FBI confirmó la detención del presunto tirador, quien fue identificado como un individuo residente en California. Aunque las autoridades no han revelado mayores detalles sobre su motivación, el caso ya está bajo investigación federal.
El presidente Trump, tras ser puesto a salvo, calificó al atacante como un “aspirante a asesino” y aseguró que se trataba de una persona “muy enferma”. Además, destacó la rápida actuación de los equipos de seguridad, que evitaron consecuencias mayores.
Un agente herido, pero fuera de peligro
Durante el operativo, un agente del Servicio Secreto resultó herido tras recibir un disparo a corta distancia. No obstante, el chaleco antibalas logró detener el impacto, salvándole la vida.
El propio mandatario confirmó que conversó con el funcionario, quien se encuentra estable y con buen ánimo. Este detalle fue clave para reducir la preocupación inicial sobre posibles víctimas fatales.
Testimonios desde el lugar
Entre los asistentes se encontraba Erin Thiellman, veterana militar, quien relató que escuchó varios disparos y vio a una persona caer cerca de ella. Según su testimonio, el atacante portaba un rifle y cargadores adicionales, lo que aumentó el nivel de alerta entre las autoridades.
Otros presentes describieron una escena de confusión total, donde el sonido de las detonaciones fue seguido por órdenes de seguridad, movimientos rápidos de agentes armados y un silencio tenso tras los primeros minutos de caos.
Un evento bajo cuestionamiento
La cena de corresponsales, que reúne cada año a figuras clave del periodismo y la política estadounidense, se celebra tradicionalmente en el Washington Hilton, un recinto que, según el propio Trump, no cuenta con las condiciones de seguridad ideales para eventos de esta magnitud.
El presidente aprovechó para insistir en la necesidad de construir un nuevo salón de eventos en la Casa Blanca, argumentando que sería más seguro y adecuado para este tipo de encuentros de alto perfil.
Reacciones y continuidad del evento
A pesar del incidente, Trump expresó su intención de que el evento continúe en el futuro, incluso proponiendo repetir la cena en un plazo de 30 días. “No vamos a dejar que nadie se apodere de nuestra sociedad”, afirmó, en un mensaje que buscó transmitir calma y determinación.
La situación también generó un fuerte debate sobre la seguridad en eventos públicos de alto nivel, especialmente aquellos que reúnen a figuras políticas de primer orden.
Investigación en desarrollo
Las autoridades locales y federales continúan trabajando de manera coordinada para esclarecer los hechos. La Policía Metropolitana de Washington y el FBI lideran las investigaciones, mientras se analizan las imágenes del incidente y los antecedentes del sospechoso.
Hasta el momento, no se han confirmado más heridos ni víctimas mortales, lo que ha sido atribuido a la rápida respuesta de los equipos de seguridad.
El episodio, sin embargo, deja una marca profunda en uno de los eventos más simbólicos de la política estadounidense, recordando los riesgos latentes en un contexto global cada vez más tenso.
Infobae




