Venezuela vuelve al tablero petrolero mundial en medio de la crisis entre EE.UU., Israel e Irán
El aumento del precio del crudo por la tensión en Oriente Medio reactiva el interés por el petróleo venezolano, aunque la infraestructura limita un crecimiento acelerado de la producción.

A pesar de producir muy por debajo de los 3 millones de barriles diarios que alcanzó en la década de los 90, Venezuela vuelve a posicionarse como un actor relevante en el mercado energético internacional en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El conflicto en Oriente Medio mantiene en alerta al suministro global de crudo, especialmente por las amenazas al tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que pasa cerca del 20 % del petróleo mundial.
En este escenario, el petróleo venezolano vuelve a cobrar protagonismo debido a su cercanía con Estados Unidos y a sus enormes reservas probadas, estimadas en unos 303.000 millones de barriles, las mayores del planeta.
Más ingresos por el alza del petróleo
Uno de los efectos inmediatos de la crisis internacional ha sido el aumento de los precios del crudo, lo que podría traducirse en mayores ingresos para Venezuela tras la reanudación de despachos hacia Estados Unidos luego de la flexibilización de sanciones.
La exviceministra venezolana de Energía y Minas Dolores Dobarro explicó que cada incremento del precio del barril tiene un impacto directo en las finanzas del país.
“Cada dólar que sube el barril representa casi un millón de dólares adicionales diarios”, señaló la experta.
Durante 2025, Venezuela registró una producción promedio de 1.081.000 barriles por día, el nivel más alto en los últimos siete años.
En medio de la escalada geopolítica, los mercados reaccionaron con fuerza. El petróleo Brent subió 8,52 % y cerró en 92,69 dólares por barril, mientras que el WTI alcanzó 87,62 dólares, con un aumento del 8,16 %.
Infraestructura limita el crecimiento de la producción
A pesar del contexto favorable, especialistas advierten que Venezuela no está en condiciones de aumentar significativamente su producción en el corto plazo.
La industria petrolera enfrenta problemas estructurales acumulados durante años, entre ellos:
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Falta de mantenimiento en instalaciones
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Déficit de inversión en infraestructura
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Deterioro de servicios básicos esenciales
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Limitaciones operativas en campos y refinerías
Dobarro explicó que la producción no puede incrementarse de manera inmediata, por lo que el país aprovechará principalmente los precios más altos y la redirección de sus exportaciones.
Actualmente, gran parte del crudo que antes se enviaba al mercado asiático está siendo absorbido por el mercado estadounidense.
Cambios en el destino de las exportaciones
El economista y profesor de la Universidad Central de Venezuela José Guerra señaló que el papel de Venezuela como proveedor energético cambió de forma significativa en 2026.
Según explicó, antes de estos cambios aproximadamente el 80 % del petróleo venezolano se enviaba a China, muchas veces con descuentos cercanos a 20 dólares por barril.
De los 800.000 barriles diarios exportados, unos 700.000 iban al mercado chino, mientras que el resto correspondía a operaciones vinculadas a la petrolera estadounidense Chevron, que se enviaban a Estados Unidos.
Actualmente, la mayoría de los despachos se dirige al mercado norteamericano.
Inversiones millonarias para recuperar la industria
Los expertos coinciden en que Venezuela podría aumentar su producción a 1,1 millones de barriles diarios en 2026, lo que representaría un crecimiento cercano al 15 %.
Sin embargo, recuperar los niveles históricos de producción requerirá grandes inversiones.
Según estimaciones de especialistas, elevar la producción nuevamente hasta 3 millones de barriles diarios implicaría:
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Entre 5 y 7 años de trabajo
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Inversiones cercanas a 70.000 millones de dólares
Algunas proyecciones incluso elevan esa cifra hasta 100.000 millones de dólares.
Venezuela como proveedor energético seguro
El experto petrolero José Toro Hardy considera que una eventual recuperación del sector permitiría a Venezuela retomar el papel estratégico que tuvo en el pasado como proveedor energético mundial.
Históricamente, el país ha jugado un papel clave en momentos de crisis energética global.
Según recordó el especialista, Venezuela aportó cerca del 60 % del petróleo utilizado por los aliados durante la Segunda Guerra Mundial, consolidando su reputación como un proveedor confiable.
Además, también tuvo un rol relevante durante crisis internacionales como:
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La nacionalización del Canal de Suez en 1956
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La Guerra de los Seis Días en 1967
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El conflicto de Yom Kipur en 1973
En el actual contexto de tensiones en Oriente Medio, la cercanía geográfica de Venezuela con Estados Unidos y Europa vuelve a colocar al país sudamericano como una alternativa estratégica para el suministro energético mundial.






