Netanyahu lidera el recuento parcial en Israel pero ningún bloque alcanza la mayoría
Elecciones Israel 2026: con el 57% escrutado, Netanyahu suma 55 escaños frente a 49 de la oposición, sin que ningún bloque alcance los 61 necesarios para gobernar.

Israel celebró este martes 27 de octubre de 2026 sus elecciones parlamentarias para renovar la Knéset, el parlamento unicameral de 120 escaños, en lo que representa un momento político decisivo para el país tras años de inestabilidad y el fin del conflicto armado en Gaza. Los israelíes acudieron masivamente a las urnas, con una participación histórica entre los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI): el 79,9%, unos 6,2 puntos más que en las elecciones de 2022.
Se trata de la primera vez desde 1988 que la Knéset completa íntegramente su mandato de cuatro años antes de convocar elecciones anticipadas, lo que supone en sí mismo un hito político en un país que ha vivido cuatro procesos electorales en apenas cuatro años entre 2019 y 2022.
Resultados parciales: Netanyahu adelante pero sin mayoría
Con el 57,3% de las urnas escrutadas según los datos de la Comisión Electoral Central de Israel, el bloque liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y su partido Likud acumula 55 escaños, frente a los 49 de los partidos opositores y los 16 de los partidos árabes. Sin embargo, ninguno de los dos bloques principales ha alcanzado los 61 escaños necesarios para obtener la mayoría absoluta y poder formar gobierno.
Esta situación crea un escenario de gobierno incierto que podría derivar en semanas de intensas negociaciones de coalición o, en el peor de los casos, en la convocatoria de nuevas elecciones anticipadas, con Netanyahu como primer ministro en funciones mientras tanto.
Los sondeos a pie de urna publicados anoche habían dado una leve ventaja a la oposición, con entre 52 y 53 escaños frente a los 50 del bloque de Netanyahu. Sin embargo, conforme avanzó el conteo real de votos, los resultados comenzaron a invertirse en favor de la coalición de gobierno. Sondeos posteriores realizados por las cadenas Kan 11 y Channel 13 los empataban en 51 escaños cada uno, mientras que Channel 12 otorgaba 52 a Netanyahu y 50 a la oposición.
Los protagonistas de la noche electoral
El bloque de Netanyahu incluye a su partido Likud —que en virtud de la fusión con Nuevo Esperanza (New Hope) partía con una representación reforzada—, junto a los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá (UTJ), el Sionismo Religioso, Otzma Yehudit (Poder Judío) y Noam.
En el lado opositor, la alianza encabezada por el general retirado Gadi Eisenkot bajo el partido Yashar! agrupa a Together (el partido formado por Naftali Bennett y que incorporó a Yesh Atid de Yair Lapid), Yisrael Beiteinu, Los Demócratas de Yair Golán, y los partidos árabes Ra’am y Hadash-Ta’al.
Reacciones de los líderes
Netanyahu reaccionó ante los primeros datos del escrutinio con cautela pero con optimismo. «Pido esperar los resultados reales», afirmó el primer ministro, quien también se pronunció a favor de la formación de «un gobierno nacional de derecha fuerte». Netanyahu descartó explícitamente llegar a acuerdos con partidos árabes y subrayó la importancia de aprovechar una «ventana de oportunidad» frente a la amenaza que representa Irán para Israel.
Por su parte, Gadi Eisenkot declaró que hará «todo lo posible» para constituir un gobierno que excluya a Netanyahu. El líder opositor también advirtió que una repetición de las elecciones sería «un error» para el país, señalando su disposición a explorar cualquier vía de coalición viable.
Factores que aún pueden cambiar el resultado
El panorama electoral todavía no está completamente definido. Los votos emitidos en sobres dobles —que incluyen los sufragios de los soldados destinados en el frente, los diplomáticos en el extranjero, los presos y los pacientes hospitalizados— aún no han sido contabilizados. Históricamente, estos votos suelen beneficiar a los partidos de izquierda y centro-izquierda, por lo que podrían modificar el balance final de escaños.
Asimismo, tres partidos se encuentran por debajo del umbral electoral del 3,25% y quedarían fuera de la Knéset si los porcentajes actuales se mantienen: el partido Reservistas (2,6%), Pueblo de Israel (1,7%) y el Partido Público Jaredí (0,2%). La redistribución de los votos de estos partidos que no superen el umbral podría alterar la distribución final de escaños entre los partidos que sí entren al parlamento.
Los resultados oficiales completos están previstos para el 4 de noviembre de 2026, fecha en que la Comisión Electoral Central de Israel confirmará los datos definitivos, incluidos los votos en sobre doble.
Contexto: una elección marcada por la posguerra
Estas elecciones se celebran en un Israel que sale de años de conflicto en Gaza y que afronta el debate sobre el futuro político de la región, las relaciones con Irán y la integración de los ultraortodoxos en el servicio militar. La cuestión de la conscripción de los haredim (judíos ultraortodoxos) fue uno de los factores que tensionó la coalición de gobierno durante la última legislatura y que el Knesset nunca logró resolver de forma definitiva.
La jornada electoral del 27 de octubre de 2026 quedará marcada por la incertidumbre: por primera vez en mucho tiempo, ningún bloque tiene asegurada la capacidad de gobernar, y los días siguientes serán cruciales para determinar si Israel tendrá un nuevo gobierno o volverá a las urnas.

