Delcy Rodríguez en cumbre de gas en Moscú: «Excluir a Rusia del mercado gasífero mundial es un grave error»

La vicepresidenta encargada del Ejecutivo venezolano, Delcy Rodríguez, participó de forma virtual en la VIII Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), celebrada este martes en Moscú, Rusia. Desde Caracas, Rodríguez defendió la presencia de Rusia en los mercados energéticos internacionales y llamó a fortalecer la cooperación gasífera entre los países miembros.
La posición de Venezuela en el FPEG
«Pretender excluir, por ejemplo, a Rusia de la fórmula gasífera internacional ha demostrado ser un grave error«, afirmó Rodríguez durante su intervención, cuyo video fue difundido por el ministro de Comunicación venezolano, Miguel Pérez Pirela.
Entre sus propuestas, la funcionaria planteó:
- Promover cadenas globales de suministro de gas natural.
- Intercambiar capacidades técnicas entre los países miembros del foro.
- Posicionar el gas natural como fuente de energía para todos los sectores económicos.
Putin habla sobre Venezuela
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, también se refirió a Venezuela durante la cumbre. Destacó que «los operadores económicos rusos invirtieron miles de millones de dólares en el sector energético de Venezuela» y que confía en que esa cooperación continuará. Putin indicó que Moscú mantiene consultas con Caracas y con «terceros países» para garantizar la colaboración energética.
La compleja relación energética Venezuela-Rusia
El vínculo energético entre ambos países atraviesa un período complejo. Según un informe de Transparencia Venezuela, a finales de 2025 el sector petrolero venezolano dependía en gran medida de China y Rusia. Empresas como Sinopec, CNPC y Rosneft (a través de Petromost y Roszarubezhneft) tenían compromisos sobre más de 4.800 millones de barriles.
Sin embargo, hoy esas operaciones funcionan a media marcha. Roszarubezhneft mantiene Petromonagas como su principal activo en Venezuela, con unos 87.000 barriles diarios, mientras que Sinovensa, de capital chino, produce entre 70.000 y 90.000 barriles diarios, muy por debajo de su capacidad instalada de 165.000, debido a fallas eléctricas y de infraestructura.
Este escenario energético ocurre en paralelo al proceso de transición política que vive Venezuela, donde Washington ha asumido un rol supervisor del sector petrolero venezolano como parte de un acuerdo bilateral firmado en agosto. La situación contrasta con la imagen proyectada en la cumbre de Moscú, donde el Gobierno venezolano busca mantener sus alianzas energéticas con Rusia mientras negocia con Estados Unidos.
Para más contexto sobre la situación política y económica de Venezuela, lee también: El regreso de María Corina Machado y la transición venezolana.

