Brewers conquistan su primera Serie Mundial al vencer 4-1 a los Rays en el Juego 5
Milwaukee ganó 4-1 en el Tropicana Field, cerró la serie 4-1 y se coronó por primera vez en la historia de la franquicia.

Los Milwaukee Brewers son campeones de las Grandes Ligas por primera vez en su historia. La noche del miércoles 28 de octubre de 2026, el equipo de Wisconsin derrotó 4-1 a los Tampa Bay Rays en el Juego 5 de la Serie Mundial, disputado en el Tropicana Field, y cerró la serie con el mismo marcador, 4-1.
Para una franquicia que nació como los Seattle Pilots en 1969 y se mudó a Milwaukee en 1970, el título llega después de más de cinco décadas de espera. Su única aparición previa en el Clásico de Otoño había sido en 1982, cuando cayó en siete juegos ante los Cardenales de San Luis.
Cómo se decidió el Juego 5
El partido se resolvió con paciencia y con el bullpen. Milwaukee abrió el marcador en la segunda entrada, cuando Brice Turang conectó un doble y Cooper Pratt lo impulsó con un sencillo. En la quinta llegó la segunda carrera, producto de una jugada en la que participaron Pratt, Garrett Mitchell y David Hamilton.
La ventaja creció en la sexta. William Contreras sacudió un doble que remolcó una carrera y Pratt, con un elevado de sacrificio, estiró la pizarra a 4-0. Tampa Bay respondió apenas en la novena con un doble de Chandler Simpson, pero Richie Palacios se fue con un rodado y los Brewers pudieron celebrar.
Misiorowski y el bullpen, la combinación ganadora
El abridor Jacob Misiorowski dominó a la ofensiva de los Rays durante 5 entradas y 2/3 sin permitir carreras. Aceptó solo dos hits y una base por bolas, ponchó a dos y lanzó 86 veces antes de salir del juego por un calambre en la pantorrilla derecha.
Desde el bullpen, Jo Jo Romero, Abner Uribe, Trevor Megill, Steven Matz y Bryan Baker se encargaron de sostener la ventaja. Por Tampa Bay, Drew Rasmussen permitió una carrera en cuatro innings, y la ofensiva nunca logró descifrar a los relevistas de Milwaukee.
Una temporada para el recuerdo
El título corona un año sobresaliente. Los Brewers terminaron la campaña regular con marca de 103 victorias y 59 derrotas, ganaron la División Central de la Liga Nacional con 14 juegos de ventaja sobre los Cachorros de Chicago y se impusieron 9-4 a ese rival en el enfrentamiento directo. En la postemporada, además, barrieron a los Dodgers de Los Ángeles para acceder a la Serie Mundial.
Los Rays, por su parte, habían forzado el quinto juego con una victoria 4-3 en 12 entradas en el Juego 4, y sostuvieron la serie con vida hasta el final. El Juego 2, ganado por Milwaukee 5-4 tras remontar una desventaja de 4-0, ya había mostrado el carácter de un equipo que no se rindió en ningún momento.
Un campeón joven y con identidad latina
El triunfo también le dio protagonismo a una nueva generación. Cooper Pratt, un novato de 22 años, fue pieza clave con dos hits y dos carreras impulsadas en el juego decisivo, además de establecer una marca para novatos en una Serie Mundial al encadenar seis imparables consecutivos antes del elevado de sacrificio. Por su lado, el jardinero venezolano Jackson Chourio cerró la serie con 11 hits, la cifra más alta para una Serie Mundial de cinco juegos.
Con este campeonato, Milwaukee escribe una página que los aficionados esperaban desde hace décadas y confirma que el béisbol de Grandes Ligas sigue ofreciendo historias inéditas. Es, además, un recordatorio de lo que puede lograr un equipo construido con pitcheo profundo, defensa sólida y una alineación que respondió en los momentos más tensos.
La celebración en el campo del Tropicana Field marcó el cierre de una temporada que quedará en la memoria de la afición de Wisconsin, que por fin pudo ver a su equipo levantar el trofeo del campeón.

