La crisis política y humanitaria en Venezuela volvió a tomar protagonismo este sábado durante la firma del pacto de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur en Asunción, Paraguay, donde líderes regionales aprovecharon sus discursos para hacer votos por el retorno de la democracia en el país caribeño tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores hace dos semanas.
El presidente de Panamá, Raúl Mulino, fue uno de los más enfáticos al instar a sus pares latinoamericanos a no “olvidar” la situación venezolana y a trabajar por el establecimiento de un gobierno democrático en Venezuela. Mulino destacó el potencial del país para aportar a la región y subrayó su apoyo al multilateralismo, al comercio abierto y al respeto al voto popular como pilar de la democracia.
En el mismo evento, el presidente argentino Javier Milei, aliado de Estados Unidos, elogió la captura de Maduro y la calificó como una decisión valiente, además de exigir la liberación de “todos los presos políticos” en Venezuela, incluido el argentino Nahuel Gallo, detenido desde diciembre de 2024. Milei también ofreció el apoyo de su gobierno para facilitar una transición política en Venezuela.
El discurso de Milei contrastó con el tono más conciliador del político boliviano Rodrigo Paz, quien manifestó solidaridad con el pueblo venezolano, enfatizando que cualquier cambio debe ocurrir “todo en democracia, nada fuera de ella”, mientras Bolivia avanza hacia su adhesión plena al Mercosur.
En el contexto de la firma del histórico acuerdo comercial, la dirigente chavista Delcy Rodríguez permanece en el centro de la escena política venezolana. Tras la captura de Maduro, Rodríguez fue designada presidenta encargada por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano y ha iniciado gestiones para restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos, pese a las críticas internas y las acusaciones de injerencia externa.
La operación militar estadounidense que culminó con la detención de Maduro y Flores en Caracas ha generado reacciones internacionales diversas. Mientras algunos gobiernos celebran la acción como un paso hacia la justicia y el cambio político, otros rechazan la intervención como una violación de la soberanía venezolana y piden el respeto al derecho internacional.
El pacto UE-Mercosur, firmado tras más de 25 años de negociaciones, busca impulsar el comercio entre Europa y Sudamérica, creando una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. La inclusión de referencias a la situación en Venezuela durante la ceremonia subraya la creciente atención regional e internacional sobre el futuro político del país petrolero en medio de una profunda crisis.