Trump descarta bombas nucleares y tropas en Irán pero no cierra la puerta a la «madre de todas las bombas»
El presidente Donald Trump aseguró que no usará bombas nucleares ni desplegará tropas terrestres en Irán, pero no descartó el uso de la GBU-43/B, conocida como la "madre de todas las bombas", el arma convencional más poderosa del arsenal del Pentágono.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó en una entrevista con el canal conservador Newsmax el uso de bombas nucleares contra Irán y también negó tener planes de enviar tropas terrestres al país persa. Sin embargo, dejó la puerta abierta al uso de la GBU-43/B, conocida mundialmente como la «madre de todas las bombas» (MOAB), la munición convencional más destructiva del Pentágono.
Trump en Newsmax: «No veo el despliegue de tropas»
Ante la pregunta directa sobre si enviará soldados a Irán, Trump respondió que no lo ve. También fue enfático al descartar el arsenal nuclear contra Teherán. No obstante, el mandatario no negó ni confirmó informes de CNN según los cuales la Casa Blanca evalúa utilizar la MOAB contra Irán después de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, incluyendo posibles ataques a la infraestructura energética y nuclear iraní.
¿Qué es la «madre de todas las bombas»?
La GBU-43/B MOAB es el artefacto explosivo no nuclear más poderoso del mundo. Pesa aproximadamente 9.800 kilogramos y produce una explosión de enorme radio de destrucción. Su tamaño es tan grande que solo puede ser lanzada desde aviones de transporte militar Hércules, lo que requiere apoyo aéreo significativo y planificación logística exhaustiva. Su uso previo más notable fue en Afganistán en 2017, contra túneles del Estado Islámico.
Contexto: tensión creciente con Irán
Las declaraciones de Trump se producen en medio de creciente tensión entre Washington y Teherán. Según reportes de CNN, el Pentágono tiene planes elaborados para atacar la infraestructura energética y los sitios nucleares iraníes si Trump autoriza reanudar los ataques en Oriente Medio. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada verbal entre ambas potencias.
