Segundo apagón consecutivo en Maracaibo: cortes de hasta 12 horas desatan protestas en todo el país

Por segunda noche consecutiva, muchos sectores de Maracaibo volvieron a padecer cortes de electricidad nocturnos y madrugadores de más de ocho horas, en algunos casos hasta de 12 horas y en otros casos cortes de cinco horas en dos tandas, de acuerdo con los reportes periodísticos, todo lo cual reaviva la protesta que cada vez se hace más sonora y contundente.
Las respuestas ofrecidas por las autoridades en rueda de prensa no convencen ni tranquilizan a nadie. Aquella oferta de que para diciembre esta situación podría mejorar en algo, parece diluirse, porque lo que traen las autoridades es un mayor incremento en la demanda y por ende un mayor déficit de megavatios (MW) necesarios para cruzar demanda con generación y equilibrar el sistema.
El caso es que la población viene padeciendo esta calamidad desde hace ya casi 20 años con sus picos altos y bajos, pero con el mismo mal vivir que significan estos esquemas de racionamientos, principalmente en las regiones con climas más exigentes y para colmo en las horas de descanso de la gente. San Francisco y Maracaibo vuelven a ser epicentro de manifestaciones, quemas de caucho, obstrucción de vías, en un mecanismo de protesta enérgica que tenía rato no se veía en Venezuela y bajo el lema «aquí se perdió el miedo» la gente, en medio de la penumbra, decide expresar su malestar.
Caja Seca y Nueva Bolivia en la calle
Una particular situación mucho más grave que la que se registra en Maracaibo padecen los habitantes del Sur del Lago, específicamente en Caja Seca, extendiéndose hacia los estados Táchira, Mérida y Trujillo. Son apagones intermitentes, donde cada cinco horas quitan la electricidad. Se han registrado apagones a las 5:00 de la tarde, 3:00 de la mañana, 1:00 de la tarde, lo cual empeora mucho la dinámica de vida.
La comunidad escolar está severamente afectada, los comercios y zonas productivas severamente afectadas, los hospitales y ambulatorios severamente afectados, y los habitantes ya no aguantan más una situación tan desesperante. Por esa razón, entre Caja Seca y Nueva Bolivia se reportó anoche (24 de septiembre) una manifestación.
Aragua, Lara y los llanos también levantan la voz
Estados que hasta hace poco no eran tan afectados con los cortes de electricidad se han equiparado a los más afectados, cual es el caso de Aragua, Carabobo y Yaracuy, incluyendo allí a los estados de los llanos centrales como Guárico, Cojedes y Portuguesa. En El Tocuyo, estado Lara, los habitantes también protestaron por los cortes continuos de noche y madrugada.
Mismo panorama se vivió la noche y madrugada de este 24 de septiembre en el estado Anzoátegui y en los estados Guárico y Portuguesa, donde ya se mencionó que a consecuencia de la falta de soluciones a esta calamidad el pueblo ha salido a la calle. En Zaraza, Guárico, se hicieron sentir: uno de los estados más afectados es el Guárico, que además es uno de los más grandes del país. Por el Guárico pasan enormes cabrias de tendidos eléctricos, pero ello no representa, en este instante, estabilidad, sino más bien un servicio pésimo, inestable con apagones y fluctuaciones como sorgo (como sorgo es una expresión oriental que denota «en abundancia»).
Caracas y Miranda no escapan
Si bien en la ciudad capital de la República aún no se vive el caos que sí se vive en el interior del país, las fluctuaciones (constantes bajones) y pequeños apagones en varios sectores de Caracas reflejan la gravedad de la situación.
Los que más sufren
Pacientes que se dialisaban en Barquisimeto padecieron el apagón en carne viva y vieron interrumpido el proceso. No fueron dos ni tres, sino más de 40 pacientes sometidos al riesgo incluso hasta de morir a consecuencia. En San Jacinto, Maracaibo, los habitantes muy agotados e indignados salieron a protestar por segunda noche corrida.
Impotencia que carcome y consume a muchos
Lo más preocupante de esta situación que parece no tener solución a corto plazo es cuán afectada está la salud mental de quienes padecen los peores rigores. Este caso es el de una cuidadora de un chico con autismo, que desde luego cae en desequilibrio por el calor, la oscuridad y la incomodidad, lo cual obliga a padres y cuidadores a redoblar la labor, no solo de calarse el apagón sino de lidiar con su paciente, y muchos están llegando a colapso.
«Esperen y ahorren»: la respuesta que recibe el pueblo
Esa es la respuesta que recibe el pueblo, desde la presidenta encargada para abajo. En rueda de prensa desde Maracaibo, el presidente de Corpoelec admitió que «no se puede» establecer un cronograma sistemático y ordenado de racionamiento eléctrico y que equilibrar demanda con generación tardará sin precisar cuánto. Lo que sí mantienen es el exhorto a la población a «ahorrar más», como si la población fuese la causante de los picos de demanda y de la inestabilidad del sistema eléctrico.
Mientras tanto, la protesta parece tomar un segundo aire y como ocurre con las olas del mar en medio de un tsunami, si la gente sigue padeciendo sin ver alguna solución, esa ola de protesta no hará sino crecer.
