La Unión Europea obligará a que los celulares vuelvan a tener baterías removibles desde 2027
La nueva normativa busca reducir la basura electrónica y fortalecer el “derecho a reparar” de los usuarios

El software también estará regulado
La normativa no se limita al hardware. También establece restricciones claras sobre el software de los dispositivos.
Los fabricantes no podrán bloquear el funcionamiento del teléfono ni limitar sus características si detectan que se ha instalado una batería de reemplazo no oficial. Esta medida busca evitar prácticas que, en el pasado, han restringido el uso de componentes alternativos y han generado controversia entre los consumidores.
El objetivo es garantizar que el usuario tenga plena libertad para reparar su dispositivo sin penalizaciones ocultas.
Información clara y accesible
Otro de los pilares del reglamento es la transparencia. Las empresas estarán obligadas a proporcionar instrucciones claras y detalladas para el reemplazo de la batería, tanto en el empaque del producto como en plataformas digitales.
Esto permitirá que cualquier persona, sin conocimientos técnicos avanzados, pueda acceder a guías y realizar el cambio de forma segura.
Disponibilidad de repuestos por más tiempo
La Unión Europea también exigirá que las baterías de repuesto estén disponibles durante al menos cinco años después de que el modelo deje de venderse.
Esta medida busca combatir la obsolescencia programada y garantizar que los dispositivos puedan seguir utilizándose durante más tiempo, reduciendo así el impacto ambiental.






