Ofensiva militar en el Arco Minero: la FANB despliega helicópteros artillados para cazar a líderes de megabandas y células del Tren de Aragua en Bolívar
El fuerte operativo en el Kilómetro 88 busca desmantelar a las mafias armadas que extorsionan, roban y azotan a la población civil. SOS Orinoco y fuentes locales confirman enfrentamientos mientras se reconfigura el control del territorio tras la nueva Ley de Minas.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ejecutó este martes un masivo despliegue militar con tropas de élite y helicópteros artillados en el sur de Venezuela. El objetivo primordial de esta incursión armada es desarticular las poderosas estructuras criminales, incluyendo células del Tren de Aragua y sindicatos mineros, que controlan a la fuerza los yacimientos de oro y mantienen bajo un régimen de terror a los habitantes de la región.
Aunque las autoridades militares mantienen un estricto silencio oficial, la ONG SOS Orinoco y fuentes sobre el terreno confirmaron a la agencia EFE que los enfrentamientos se concentran en el yacimiento de oro Las Brisas, el poblado de Las Claritas y el Kilómetro 88 (estado Bolívar). Las acciones van dirigidas directamente a neutralizar a los cabecillas de estas organizaciones, entre ellos alias «Juancho», señalado como uno de los principales jefes del sindicato armado que opera como el auténtico azote de la zona.
Megabandas y el Tren de Aragua: el terror de los habitantes y mineros
El despliegue de la fuerza pública responde a las constantes denuncias de las comunidades locales, que son víctimas diarias de un sistema delictivo asfixiante. Las organizaciones criminales y las facciones ligadas al Tren de Aragua no solo controlan la extracción del mineral de forma ilegal, sino que han expandido su control hacia las poblaciones civiles a través de robos masivos, extorsiones, el cobro de vacunas y el control de suministros básicos.
Pobladores de Las Claritas, quienes resguardaron su identidad por motivos de seguridad, relataron que estas mafias actúan con total impunidad, convirtiéndose en el terror de comerciantes y mineros artesanales. «Quien no paga o no entrega el porcentaje de oro exigido es despojado de sus pertenencias, expulsado del territorio o ejecutado», señalaron.
Mafias mineras que violan sistemáticamente los Derechos Humanos
La intervención en Las Brisas y áreas cercanas ha puesto nuevamente sobre la mesa el alarmante prontuario de abusos cometidos por estas bandas criminales. Defensores de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales insisten en que estas estructuras delictivas operan bajo dinámicas de sometimiento que violan de forma sistemática y flagrante los derechos humanos de las poblaciones vulnerables, incurriendo en delitos graves como:
- Trabajo forzoso y explotación laboral: Sometimiento de mineros bajo amenazas de muerte.
- Trata de personas y explotación sexual: Redes delictivas que operan en los denominados «pueblos mineros» afectando a mujeres y adolescentes.
- Violencia letal y desapariciones forzadas: Ajustes de cuentas y castigos físicos ejemplarizantes en zonas fuera del control institucional.
Presión política e intereses económicos: Para la ONG SOS Orinoco, este violento operativo evidencia fuertes presiones para reconfigurar el control territorial en zonas que poseen enormes reservas minerales. La ofensiva militar se produce apenas dos meses después de la aprobación de la nueva Ley de Minas, un marco legal diseñado para permitir la entrada de inversores extranjeros a estas codiciadas tierras, hasta ahora controladas por un entramado de economías extractivas ilegales y mafias armadas.
El peligro de la «fuerza bruta» sin atención social
Pese a la urgencia de erradicar a los grupos criminales que azotan el sur del Orinoco, los expertos advierten sobre los daños colaterales de una intervención estrictamente militar. SOS Orinoco alertó que el uso exclusivo de la fuerza bruta, sin un enfoque integral y humanitario, puede desencadenar de inmediato desplazamientos masivos de civiles inocentes, balaceras en zonas residenciales y la agudización de la crisis humanitaria.
Asimismo, instaron a las redes sociales a verificar los contenidos, ya que muchos de los videos de helicópteros disparando que circulan en las últimas horas corresponden a eventos antiguos o de otros países. La organización concluyó exigiendo transparencia absoluta a la FANB y recordó que es imposible estabilizar el estado Bolívar sin desmontar definitivamente el modelo mafioso que permitió la expansión de estas estructuras criminales.





