EE. UU., Pakistán e Irán inician diálogos trilaterales presenciales.
Las delegaciones encabezadas por el vicepresidente JD Vance y el líder parlamentario iraní Mohammad Bagher Qalibaf sostienen un diálogo directo con mediación paquistaní en medio de alta tensión regional.

La Casa Blanca confirmó el inicio de conversaciones trilaterales entre Estados Unidos, Irán y Pakistán, en un intento por frenar la escalada del conflicto en Medio Oriente que se intensificó a finales de enero de 2026.
El encuentro se lleva a cabo en Islamabad, donde el primer ministro Shehbaz Sharif encabeza la mediación entre ambas delegaciones, en una reunión considerada crítica para abrir un canal diplomático tras semanas de enfrentamientos.
Delegaciones de alto nivel y objetivos en juego
Las conversaciones cuentan con la participación del vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní Mohammad Bagher Qalibaf, lo que refleja el nivel estratégico del diálogo.
Desde Washington, el presidente Donald Trump reiteró que uno de los principales objetivos de su administración es evitar que Irán desarrolle armas nucleares.
“Un buen acuerdo contemplaría que Irán no tenga un arma nuclear. Es el 99% de lo que buscamos”, afirmó el mandatario.
Un conflicto con múltiples frentes
Las negociaciones se producen en medio de un contexto altamente volátil, tras el estallido de la guerra el pasado 28 de enero, luego de un bombardeo conjunto israelí-estadounidense que acabó con la vida del líder supremo iraní Ali Khamenei.
En paralelo, continúan los enfrentamientos en la frontera sur del Líbano, donde fuerzas de Hezbollah e Israel han intercambiado ataques, complicando cualquier intento de distensión.
El grupo libanés ha condicionado el avance de las negociaciones a la implementación de un alto el fuego en esa zona y a la liberación de activos iraníes bloqueados en el extranjero.
Islamabad bajo máxima seguridad
El encuentro se desarrolla en el Hotel Serena de Islamabad, bajo estrictas medidas de seguridad. Las autoridades paquistaníes cerraron accesos y desplegaron fuerzas en los alrededores, dejando calles prácticamente desiertas en la zona.
Pakistán emerge así como un actor clave en la mediación, en un intento por evitar una escalada mayor que pueda desestabilizar aún más la región.
Obstáculos y expectativas
A pesar del inicio del diálogo, las diferencias entre las partes siguen siendo profundas. Irán ha insistido en garantías de seguridad y compensaciones, mientras que Estados Unidos mantiene una postura firme sobre el programa nuclear iraní.
Analistas internacionales advierten que estas conversaciones representan apenas un primer paso en un proceso complejo, condicionado por múltiples actores regionales y por la evolución del conflicto sobre el terreno.






