Steve Hanke estima inflación de Venezuela en 354,1% y asegura: «Venezuela debe deshacerse del bolívar»
El economista estadounidense calificó la inflación venezolana como "aplastante" y planteó la dolarización de la economía como única vía para contener el alza de precios en el país.

El economista estadounidense Steve Hanke calculó una inflación anual de 354,1% en Venezuela y planteó la dolarización de la economía como la solución para frenar el deterioro del poder adquisitivo de los venezolanos. A través de su cuenta en la red social X, Hanke calificó la inflación venezolana como «aplastante» y pidió eliminar el bolívar para contener el alza de precios.
«Hoy, mido la inflación de Venezuela en un APLASTANTE 354,1% / año. PARA APLASTAR LA INFLACIÓN, VENEZUELA DEBE DESHACERSE DEL BOLÍVAR Y DOLARIZAR», escribió el reconocido profesor de la Universidad Johns Hopkins, quien ha sido un crítico constante de las políticas económicas implementadas en el país sudamericano.
Las declaraciones de Hanke se producen en un contexto de alta volatilidad cambiaria y escasez de divisas, factores que han presionado al alza los precios de bienes y servicios en el mercado venezolano. El economista ha defendido en múltiples ocasiones la dolarización oficial como mecanismo para estabilizar la economía y recuperar la confianza de los agentes económicos, tal como ocurrió en países como Ecuador y El Salvador.
La estimación del economista contrasta con las cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV) , que históricamente han mostrado tasas de inflación significativamente menores a las reportadas por organismos independientes y observatorios económicos. Esta discrepancia ha generado un intenso debate entre especialistas y analistas sobre la credibilidad de los datos oficiales y la real magnitud de la crisis inflacionaria que atraviesa el país.
En los últimos meses, el gobierno venezolano ha mantenido un discurso optimista respecto a la recuperación económica, destacando el crecimiento del Producto Interno Bruto y la estabilidad cambiaria. Sin embargo, la percepción ciudadana y los indicadores alternativos reflejan un escenario de precariedad salarial y pérdida de poder adquisitivo que afecta a la mayoría de la población.
La propuesta de dolarización plena ha sido rechazada en reiteradas ocasiones por las autoridades nacionales, que defienden la soberanía monetaria y la implementación de políticas cambiarias controladas. No obstante, la economía venezolana ya funciona parcialmente con divisas extranjeras en sectores como el comercio, la vivienda y los servicios, lo que algunos analistas denominan una «dolarización de facto» .
Hanke, quien ha asesorado a gobiernos de distintos países en materia monetaria, insiste en que solo una reforma estructural profunda y el abandono del bolívar permitirán romper el ciclo hiperinflacionario que, según sus cálculos, mantiene al país en una situación crítica.





